Archivos Mensuales: julio 2015

Ni una más, ni una menos…

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NiUnaMenos_BsAs_001El mes que pasó seguramente quedará en el recuerdo de muchas feministas latinoamericanas como una semana llena de logros históricos. Por un lado en Argentina miles de personas se movilizaron denunciando los feminicidios, los asesinatos de mujeres; mientras en Colombia, con solo unas horas de diferencia, se aprobaba una ley que convertía en delito el feminicidio. Sin embargo es preocupante lo que ocurrió en estos dos hechos.

En Argentina desde la Iglesia católica hasta Tinelli (reconocido por sus espectáculos misóginos en la tv argentina) se unieron a la movilización, este último hasta posó con un cartelito que decía “Ni una menos”, el nombre de la campaña, lo que provocó la reacción de diferentes sectores feministas que lo consideraron un hipócrita y oportunista. En Colombia pasó algo similar, ya que la iniciativa que se discutía en el congreso para tipificar el feminicidio como delito contó con el apoyo de María Fernanda Cabal (congresista uribista), otra que también se tomó la foto, pero con camiseta que decía “Ni una más” y con un grupo de sonrientes feministas.

Creo que el problema en ambas situaciones, más allá del rechazo o de la aceptación cómplice, es el discurso feminista que subyace, un discurso tan light, tan inofensivo y carente de radicalidad que cualquiera saca cartel y se lo cuelga. Tal como hace el Estado de Israel o Estados Unidos, cuando usa su discurso de respeto por los derechos de las mujeres para limpiar su nombre, mostrarse moralmente superior frente al cruel patriarcado musulmán, y de paso justificar sus acciones bélicas. El discurso feminista parece radical cuando muchas feministas y autoproclamadas feminazis amenazan con machete al machote, el problema es que se quedan hablando de machos violentos o de violencia machista, y todo se reduce a que los hombres no respetan los derechos de las mujeres, y que por ello deben ser educados o erradicados (según las más “radicales”) y con eso se solucionará el problema, con eso se acabarán las muertes, las violaciones y la trata. Pero qué pasa cuando los feminicidios y la violencia sexual no se pueden desligar de estructuras socio-económicas más complejas, como en el caso de las mujeres guaraníes atacadas y violadas por sicarios enviados por las empresas extractivistas que quieren aniquilar y echar de sus territorios a las poblaciones indígenas ¿Qué vamos a decir frente a esto?

No creo que la iglesia se hubiera unido tan tranquilamente a una marcha de denuncia por los asesinatos de mujeres perpetrados por las empresas multinacionales o que María Fernanda Cabal hubiera apoyado una Ley que condenara con dureza los feminicidios y los abusos contra las mujeres indígenas que luchan por sus territorios en el Cauca. El problema entonces no es la hipocresía o la doble moral de Tinelli, de la iglesia y de la Cabal, el problema es ese discurso feminista tan ligero, tan estereotipado (al estilo guerra de los sexos), tan descontextualizado que sirve para ocultar otros problemas y  las otras causas del problema (no son sólo los machos), la lista va desde las políticas neoliberales e imperiales de exterminio hasta el racismo.

Por cierto que revisando las fotos de la marcha no vi un solo cartel alusivo a la violencia racista o capitalista contra las mujeres empobrecidas, negras o indígenas…Pero es que de esas cosas no se hablan en una marcha contra la violencia y el feminicidio…debe ser por eso que Tinelli, el papa y la Cabal (y quien sabe cuantxs más) también quieren mover sus banderitas violetas!

Lisa S.

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