Archivos Mensuales: junio 2012

¿Qué vamos a hacer ahora?

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Llevo varias semanas leyendo todo lo que se ha escrito sobre el caso de Rosa Elvira Cely en periódicos, revistas… y hasta en los muros de Facebook y blogs de compañeras feministas. Mientras leía todos estos artículos y comentarios una de las cosas que  atrajo mi interés fue el tipo de argumentos y el lenguaje utilizado: la mayoría de estos se detenían en el incumplimiento de los protocolos de atención, el rastreo satelital de la llamada, la falta de aplicación de la ley 1257. Me quedé pensando que para una lectora desprevenida la conclusión sería que el problema residía en el incumplimiento de los procedimientos y de las leyes y no en la imperturbable acción del patriarcado. También me preocupó que las opiniones de las feministas fueran casi las mismas de los y las diferentes columnistas y periodistas poco conocedores del feminismo y de las problemáticas de las mujeres. Me pregunté entonces cuál era el punto de inflexión que aportaba el feminismo. ¿Tiene el feminismo otra mirada que aportar?…o ¿Esto es todo lo que tiene que decirle a las mujeres y a la sociedad?

El feminismo es un movimiento social, que debería buscar respuestas más allá de las instituidas por el estado; es cierto que también debe reclamar y exigir, pero sobre todo proponer, rompiendo con lo establecido. Una amiga preguntaba en su FB, ¿qué vamos a hacer ahora? La pregunta que me hago es: ¿qué vamos a hacer las feministas ahora? Porque algo es evidente, la lucha no es un camino ascendente de logros, sino más bien una línea zigzagueante, que nos demanda pensar, revisar, analizar y crear.

El problema de quedarnos con ciertos análisis es que a la gente se le olvida que la violencia tiene fuertes raíces en la cultura en la cual estamos todos y todas inmersas. Que cuando solo hablamos de protocolos de atención, de leyes y de decretos, estamos admitiendo que no podemos hacer nada contra el problema, excepto poner paños de agua tibia sobre sus consecuencias. Parece que a muchas se les olvidó que hay un terreno feminista más rico y más creativo que desborda lo institucional, las normas, los códigos y las políticas públicas; un terreno que trabaja por lograr un giro profundo en la transformación de los relacionamientos entre varones y mujeres. De ahí salieron esas estrategias y acciones que hoy aplicamos, pero que con el paso del tiempo requieren revisión y actualización.

No llamo a la eficiencia del feminismo, llamo a la revisión de nuestras respuestas, que no tienen que ser definitivas. Llamo la atención sobre las estrategias de formación obsoletas que seguimos trabajando con las mujeres, donde una feminista con formación académica se erige como salvadora de las otras más pobres, diciéndole como las están discriminando. Llamo la atención sobre la necesidad de promover la autonomía de las mujeres y sus organizaciones; sobre el heterocentrismo de la acción feminista; sobre esos análisis feministas que solo miran a Rosa Cely como una mujer sin darse cuenta que también era pobre y desempleada.

Rosa Elvira murió a manos de un varón con un tipo de subjetividad específica  producida por el régimen patriarcal; murió por ser pobre; murió por no tener empleo ni seguridad social. Las muertes violentas de las mujeres no se producen por una razón única, porque falló una llamada o no se aplicó un protocolo o no se aplicó una ley, son producto de las opresiones sistémicas a las que son sometidas diariamente las mujeres…. eso, me parece, debería dejar traslucir el discurso feminista.

 

 

 

LISA