Archivos Mensuales: febrero 2012

“Confucio inventó la confusión”

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Imagen: noticias.latam.msn.com/ve/fotogaleria.aspx?cp-documentid=28640810

Creo que como pocos, los reinados de belleza son escenarios para la exhibición pública de las mujeres como objetos. La existencia de estos eventos anacrónicos sólo puede ser entendida en este momento como el lucrativo negocio de unos/as pocos/as que ganan dinero a partir de la explotación de estereotipos de belleza que son sexistas y racistas.

 El título de este post proviene  de una frase famosa (además de ser una terrible equivocación) que fue pronunciada por una concursante en uno de estos eventos. Tanto se ha repetido que se volvió el chiste fácil para burlarse de las reinas, de las modelos y en ocasiones, de las mujeres en general. Lo curioso es que a este concurso por lo general llegan mujeres jóvenes cuyos atributos físicos son considerados adecuados a la norma patriarcal, racista y heterosexual, pero no especialmente por sus amplios conocimientos o su extensa carrera académica. Las participantes deben enfrentar una prueba final en la que se les formulan preguntas, en la mayoría de las ocasiones ridículas, que por lo general reciben respuestas igualmente ridículas.

 Quiero sin embargo, profundizar en un aspecto que me parece interesante y es el hecho de que hay otros personajes públicos, hombres en una aplastante mayoría, los futbolistas, que a pesar de ser preguntados una y mil veces sobre los mismos tópicos responden de manera ridícula, inexacta o que denota una ignorancia profunda pero cuyas palabras rara vez se vuelven un chiste común, y sobre todo, no se les presenta como representantes de todos los hombres o de su inteligencia, ni siquiera de todos los deportistas.

 Afirmaciones tales como “perdimos porque no ganamos”, “No me importarí­a perder todos los partidos, siempre y cuando ganemos la Liga”, “Contento por mi debut, lo hice bien y por suerte pude lesionar a Francescoli”, “A veces, en el fútbol, tienes que marcar goles”, “Me gustaría jugar en un equipo italiano como el Barcelona”, etc., etc., han sido hechas por jugadores de ese deporte en declaraciones públicas. Incluyo estas frases no sólo para tratar de mostrar que la ignorancia o la imposibilidad de hablar de manera coherente, no es patrimonio de un género, sino también, para problematizar por qué lo que a los hombres se les deja pasar por alto, se les excusa o no se remarca, en cambio para las mujeres los errores son pesadas etiquetas de las que tenemos que defendernos en la cotidianidad.

 Unas (las reinas) y otros (los futbolistas) son productos de sociedades que valoran poco el acceso al conocimiento y la educación de las personas, de un sistema económico que simplemente las usa, de distintas maneras de acuerdo a su género, su raza y su clase, para explotar su trabajo y enriquecer a algunos/as pocos/as. Tendrán en la mente contraejemplos para decir que hay reinas cultas y futbolistas cultos (y ricos) y espero que así sea, pero lo más visible, lo que queda en el imaginario colectivo es que para las reinas los únicos personajes públicos de admirar son la madre Teresa de Calcuta, el papa y Jesús. En el caso de las mujeres, podemos ser científicas, investigadoras, artistas, activistas y luchadoras sociales pero de lo que se habla en general, es que una de nosotras afirmó que “Confucio inventó la confusión”.

Bombón

60 días después: Reflexiones sobre el XII EFLAC

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Noviembre del 2011 quedará en el recuerdo del feminismo colombiano, como un mes durante el cual entró en ebullición el pensamiento y la acción feminista “otra”. Fueron dos semanas de mucha producción: blogs, post, caricaturas, mensajes en FB, grupos virtuales, cartas, declaraciones, comunicados, manifestaciones, relatos y un encuentro alternativo, todo lo cual da cuenta de la riqueza y de ese espíritu rebelde que habita en el país. Lo que quedó demostrado es que hay mucha fuerza en esas propuestas, muchas de las cuales se sitúan desde un paradigma contrahegemónico y decolonial.

Ante este renovado panorama, la pregunta que nos hacemos es ¿qué vamos hacer con esta magníficaoportunidad? Han pasado 60 días en relativo silencio y calma. ¿Cuál será nuestro siguiente paso? ¿Cómo hacer para no dejar caer y mantener encendida la pasión, sobre todo cuando tenemos en frente un 2012 con tantas actividades, encuentros y acciones? Nosotras de momento, seguiremos activas y rebeldes, así que comenzamos el 2012 con una declaración, como para que no se nos olvide que no hay que bajar los brazos si el objetivo es ¡transformarlo TODO!

Desacato Feminista quiere reafirmar que el movimiento feminista en el que trabaja y cree, el que crea y recrea, y en el que quiere seguir la lucha no es un partido político, ni un “club exclusivo”, ni un gobierno de sabias, ni una empresa transnacional, ni una agencia de gestión y ejecución de proyectos de cooperación.

–       Como feministas de América Latina solicitamos al comité organizador una rendición de cuentas pública y detallada sobre el uso de los recursos gestionados para financiar el 12 EFLAC. Como feministas, como ciudadanas, tenemos derecho a saber en qué se gastó el dinero que aportó la cooperación internacional ya que se pidió en nombre de todas, aunque no todas las que querían hayan podido disfrutarlo.

–       Esta rendición de cuentas es económica y política. Queremos tener claro si las percepciones de despilfarro y uso poco ético del dinero es simplemente eso, una percepción. Al calificar de poco ético no hablamos de apropiación de dinero por parte de alguien, sino de gastos innecesarios, suntuarios, de privilegios que profundizan las exclusiones y las desigualdades entre mujeres. ¿Cómo justificar ante tantas mujeres pobres, desempleadas, carentes de mínimos básicos para vivir que quienes dicen luchar por ellas se gasten miles de dólares sin reparo? ¿Hay alguna justificación al hecho de que al encuentro de las feministas sólo podían entrar las que pagaron 130 dólares? A las organizadoras eso les pareció una cuota “simbólica”, a las mujeres de la vida real, las que están luchando en el día a día, eso representa semanas de trabajo.

–       Las organizadoras siempre sostuvieron que lo logístico era también político y en eso estuvimos de acuerdo. Sin embargo para ellas lo político se limitó a la posibilidad de estar en un lugar bonito y cómodo para todas. Para nosotras, escoger el lugar era unos de los debates políticos centrales, pero fue tratado por las organizadoras como un asunto menor. Desde nuestro punto de vista, la elección del Hotel Tequendama privilegió los argumentos económicos y logísticos sobre el debate ético de lo que representa la institución militar en nuestro país.

El feminismo no es un club al que hay que pagar para inscribirse.

Luego del Encuentro entendemos que el sentido político que tuvo fue el de ejercer el nimio poder que otorga organizar un evento para excluir a otras por no pagar. La impronta de este EFLAC fue que quien no tiene dinero, quien no paga, no entra. Eso es política de exclusión, de segregación y de negación de las duras condiciones económicas por las que atraviesan muchas mujeres. Algunas nos señalarán de “comunistas” (ya lo han hecho antes), como una forma de desacreditar nuestras palabras. No nos sentimos insultadas por eso, pero si porque las organizadoras no sientan horror ante el privilegio y la distinción de clase que quiere perpetuarse y que fue evidente en este EFLAC.

El feminismo no es un partido político.

–       Por ello no hay representantes ni vocerías preestablecidas. Cada feminista tiene voz propia y puede expresar sus opiniones e ideas. Nos revelamos ante la práctica ya demasiado reiterada de que algunas que se autoproclamen voceras deciden por todas. Nosotras, no nos posicionamos desde una distinción maniquea entre buenas y malas, entre verdaderas y falsas feministas o entre puras y malvadas, pero si tenemos claro el tipo de feminismo que queremos practicar y ese no es el que se vivió en el XII EFLAC. Hay límites que al ser traspasados empiezan a poner en cuestión la apuesta ética feminista: negar las desigualdades entre las mujeres, negarle a la otra la voz o la posibilidad de expresar el disenso y vetar el acceso a la discusión política por no aportar cuotas económicas.

–       En el XII EFLAC se, se evidenció un uso políticamente correcto del discurso sobre las diferencias. La pluralidad no es una simple puesta en escena folclorizada de la “diversidad”, por el contrario, es el reconocimiento del uso de la palabra de todas las mujeres, incluso de quienes están en desacuerdo, porque la democracia no se construye sólo entre quienes piensan igual, sino especialmente logrando mínimos éticos con quienes tenemos conflictos y construyendo espacios donde la igualdad se hace real. Por eso, reiteramos que el feminismo no tiene un gobierno de sabias.

–       Si olvidamos que el dinero de la cooperación o de cualquier fuente no es el fin sino el medio para actuar políticamente, entonces nuestros escenarios se vuelven una puesta en escena, un escenario prefabricado donde cada quien tiene su rol, el libreto está previsto y los resultados definidos de partida. Se expulsa la posibilidad de la creación espontánea, porque la participación de las voces que controvierten, que retan, que expresan el disenso y de donde surgen cosas nuevas está mediada por el gobierno del dinero. El feminismo no es una agencia de gestión y ejecución de proyectos.

Seguimos en Desacato frente a los feminismos hegemónicos.

Nos unimos a otras voces críticas para plantear la necesidad de construir nuevos escenarios para intercambiar y compartir. Ya han sido 30 años de EFLAC y su mayor logro fue obtenido en el primero de ellos con la conmemoración del 25 de noviembre.

Apelamos a nuestra imaginación, a nuestra creatividad. Pensemos entre las que quieran hacerlo, nuevos escenarios que tengan la capacidad de convocar desde lógicas solidarias, críticas, reflexivas, autogestionadas, de coloniales, anti patriarcales y capitalistas que nos permitan reunir a feministas de América Latina y el Caribe para que el debate, la palabra, el reconocimiento, y la rebeldía circulen.

Soñamos con encuentros plurales, innovadores en metodologías y en temáticas, que convoquen y provoquen, que permitan encontrar formas para poner en escena el debate y el desacuerdo, las relaciones de poder y los conflictos sin que se rompan mínimos éticos como el trato entre pares, el respeto a las diferencias,  la libertad y la autonomía.

Reconocemos y valoramos todas las voces críticas que se han levantado hasta ahora y esperamos poder profundizar los vínculos para construir juntas. Así mismo felicitamos a las organizadoras del ELCAP, escenario que nos da esperanza de que las cosas se pueden hacer de otra manera.

No queremos más EFLAC´s que tengan dueñas. No queremos más EFLAC´s en los que la crítica sea señalada como “pataleta” de unas cuantas que no se acogen a reglas injustas e ilegítimas y en los cuales expresar la diferencia y el descuerdo se tome como agresión o violencia. No queremos encuentros sólo entre amigas con pensamientos homogéneos. Queremos encuentros feministas que partan de reconocer como una de sus bases ético-políticas que: mi palabra vale porque soy feminista. Tu palabra vale porque eres feminista. Nuestra palabra vale porque somos feministas, y no porque hayamos tenido que pagar o porque la clase a la que pertenecemos refuerce los privilegios que el capitalismo ha otorgado a las y los ricos.

Desacato Feminista

Febrero de 2012