Archivos Mensuales: junio 2011

Sobre el lugar de realización del Encuentro Feminista Latinoamericano y del Caribe

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Comunicación a la Comisión Coordinadora del XII EFLAC

Conscientes de la importancia de hacer aportes para avanzar en el debate generado a propósito de la decisión de escoger el Hotel Tequendama como sede de nuestro encuentro feminista, queremos expresar las siguientes consideraciones:

– Este debate no debería ser visto como un intento de boicotear u obstaculizar el proceso de preparación del XII EFLAC sino como un paso más, de los necesarios que llevarán a realizar un Encuentro que quiere reunir a distintas expresiones feministas de la región.

– En ese sentido, esperamos que el comité coordinador del XII EFLAC en Colombia, tome estas reflexiones como aporte para repensar y reorientar decisiones que, aunque tomadas de acuerdo a las reglas que hemos ayudado a construir durante el proceso, no pueden erigirse en verdades absolutas o inamovibles si ellas son cuestionadas o controvertidas por distintas voces feministas de Latinoamérica.

– Las integrantes de Desacato Feminista, hemos sido parte de los espacios de diálogo y de las comisiones de preparación del EFLAC, y hemos insistido en asumirlo como un espacio del que todas somos parte. Por ello, nos sentimos comprometidas y responsables por lograr un EFLAC coherente y responsable con postulados éticos básicos del feminismo.

– Queremos expresar a las dos corrientes más visibles del feminismo de la región: las autónomas y las llamadas institucionales, que nuestra postura es independiente porque aunque a veces no lo vean, el feminismo en la región es mucho más diverso y plural y no tiene dos orillas sino múltiples. Desacato Feminista es una de esas expresiones comprometidas con el feminismo, otros mundos posibles no capitalistas ni patriarcales, el pacifismo y la libertad sexual.

– Sobre el cuestionamiento al lugar de realización del EFLAC, el Hotel Tequendama, queremos ofrecer argumentos para que se reconsidere esta decisión. El primero, tiene que ver con que “el Hotel Tequendama es una sociedad anónima de economía mixta que contribuye con sus utilidades al pago de las asignaciones del personal en retiro de las Fuerzas Militares”[1]. No podemos escapar a la innegable relación de las fuerzas armadas de Colombia con la violación de derechos humanos, entre lo que se cuenta la violencia sexual contra mujeres y niñas. Sabemos que a veces las angustias, las presiones, y el deseo de tener un espacio adecuado para el evento nos hacen olvidar la historia del país, pero el Comité Coordinador debe reconocer que estamos en una coyuntura crítica en la que se ha conocido una nueva denuncia de casos de violencia sexual contra mujeres, en el marco del conflicto armado, en la cual se afirma que el 83% de dichas agresiones fueron realizadas por miembros de la fuerza pública. A ello se une el asesinato de Ana Fabricia Córdoba en el que por acción o por omisión las fuerzas armadas tienen una responsabilidad directa.

– En este momento en que el tema ha retomado visibilidad nos preguntamos si es sostenible defender la realización del XII EFLAC en el Hotel Tequendama. Nosotras nos hemos hecho la pregunta y respondimos negativamente. No creemos que se pueda hacer compatible un EFLAC en condiciones logísticas y operativas óptimas y al mismo tiempo entregar dinero a un actor del conflicto que ataca de manera cotidiana a las mujeres como arma de intimidación, terror y guerra.

– Sabemos del esfuerzo y compromiso de las comisionadas para dinamizar el proceso de preparar un encuentro de la magnitud y trascendencia de un EFLAC. Valoramos el trabajo voluntario que todas hemos puesto de diferentes maneras, y la confianza que hemos depositado en todas para respaldar las decisiones que sean necesarias tomar en el camino recorrido hasta ahora, pero también apelamos a la posibilidad de expresar la diferencia, el disenso y que se tomen en cuenta argumentos éticos y políticos para decidir lo operativo y logístico. No sabemos si es tarde o no para cambiar el lugar, pero pedimos que se considere por ejemplo, hacer uso de varios hoteles para el hospedaje y concentrar las actividades en un lugar público como una universidad, que aunque a todas luces es menos cómodo, y exige mayores sacrificios a las participantes, tendría mayor acogida y mayores posibilidades que la actual opción.

Nos gustaría conocer sus análisis y decisiones mediante una nueva Boletina que nos permita avanzar en el diálogo y en la organización del que queremos siga siendo nuestro espacio de encuentro feminista,

Alejandra Ortiz Valencia

Angélica Bernal Olarte

Celenis Rodríguez Moreno

Diana Gómez Correal

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Tres escenas lésbicas sin final alternativo: Escena 2. El bar

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Después de mi fallida experiencia en el chat, decidí aventurarme en un bar….. recuerdo que lo primero que noté al entrar, era que tenía muchas mesas y alrededor de ellas se congregaban grupos de cinco o seis chicas que solo hablaban o bailaban entre sí. Las demás, las pocas que no tenían grupo estaban en la barra desahogándose de alguna pena amorosa…..ante ese panorama, decidí quedarme en la barra (en realidad no fue una decisión, era lo que tocaba) y observar a ver si aparecía alguna chica interesante…….

Pasaron los minutos y todo seguía igual, de pronto una chica atractiva se acercó a la barra y me sonrió, entonces aproveché para hacerle una pregunta profunda e interesante (sacada del exclusivo manual de una monja en clausura) te gusta la música?…la chica volvió a sonreir y me dijo “no es muy buena, pero “aguanta”……cuando estaba a punto de volver a hacer otra de mis fabulosas preguntas aparecieron dos chicas con expresión antipática y le dijeron algo al oído, después me miraron mal y se la llevaron…..al parecer sus compañeras de grupo, ya le tenían reservada pareja….

Mi segundo intento llegó media hora después….y tengo que decir que fue una osadía, pues saqué a bailar a una chica que estaba con su grupo, recuerdo sentir sobre mi espalda el peso de cinco pares de ojos escrutadores. Mientras bailábamos le pregunté si trabajaba o estudiaba (por favor no me juzguen mal por esas preguntas…todo era producto del desespero)…..bailamos más de dos canciones y a la tercera me dijo “me gustaría seguir bailando contigo pero tengo novia y además las chicas con las que estoy conocen a mi novia y le pueden contar”….

Vaya!! me acababa de topar con un nuevo elemento…LA COMUNIDAD, la cual se podría definir como el “grupo de amigas” que vigilan la moral y las buenas costumbres a la manera de una Gran hermana……ya sea en grupo o por separado, conforman una red de información que da cuenta de lo que hacen en pareja o por separado cada una de sus integrantes.

Ya no se trataba solamente de las ideas que tienen las lesbianas acerca del amor, el sexo y la pareja….sino de la conformación de grupos o comunidades que controlan y establecen el deber ser de los relacionamientos entre lesbianas…….puede parecer una exageración mi afirmación, pero si tenemos en cuenta que las lesbianas se encuentran en los márgenes de estas sociedades patriarcales con todo el aislamiento que ello conlleva, entonces podemos entender el poder que en sus vidas puede llegar a tener la pertenencia a un grupo….

Dicho esto, no se puede negar que son importantes como grupos de apoyo o redes de solidaridad pero que ironía cuando se erigen en comunidades de control de los cuerpos de las lesbianas…..qué difícil es la autonomía de nuestros cuerpos cuando seguimos construyendo con las herramientas del amo (patriarcado)…..nos vemos en la tercera escena!!

Lisa Simpson

Somos prescindibles

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Aunque reconozco que de forma artificial, quiero establecer un vínculo entre hechos que a primera vista tendrían poco que ver uno con otro. El primero, la renuncia de Mariela Barragán a la terna del Polo que busca designar el reemplazo de Samuel Moreno en la alcaldía de Bogotá; en segundo lugar, la posterior incorporación de Clara López a dicha terna; y, por último la renuncia de la ministra de Defensa e integrante de la Comisión Ejecutiva, del Partido Socialista Obrero Español (PSOE), Carme Chacón, a presentarse a unas elecciones primarias para definir el o la candidata a la jefatura de gobierno en las próximas elecciones.

Reconozco la distancia no sólo geográfica sino también política de los hechos, pero me atrevo a ponerlos en el mismo plano porque son síntomas cada uno a su manera, del papel y el carácter prescindible que tienen las mujeres en política. Para ello quiero retomar las palabras de un político español a quien le preguntaron por el evidente incumplimiento del acuerdo previo de realizar unas primarias para elegir entre la ministra y el vicepresidente, al/a candidato/a del partido, quien afirmó que: el escogido (nombrado como candidato por los “Barones” – todos son varones- del partido) es el “candidato natural” y “legítimo”. Afirmaciones hechas por un integrante de un partido que ha tenido como bandera principal “la igualdad”. Los argumentos dados por la Ministra sugieren que renunció por el “bien del partido” y la “estabilidad del gobierno”.

En el caso de Bogotá, y en particular del Polo, Mariela Barragán, era la única de esa primera terna con experiencia real y amplia en asuntos administrativos y de gobierno, que ante la acusación de estar inhabilitada, renunció de manera inmediata a la oportunidad de ser elegida para evitar que el proceso se dilatara más de lo que ya lo hace el presidente. ¿Habría hecho lo mismo Tarcisio Mora o Jaime Moreno si fueran ellos los acusados?

Clara López, quien ha estado al frente del Partido en su peor momento, con un proceso de construcción de liderazgo al frente de la Secretaría de Gobierno y con un claro interés de ser candidata a la alcaldía; ha sido incluida en la terna lo que considero, va en detrimento de su interés personal de hacer carrera política, si resulta elegida para cerrar el periodo de gobierno de la alcaldía. Seguramente el tiempo que resta se quemará en defenderse de acusaciones de corrupción y en dar la cara a los evidentes problemas de la ciudad. Nadie va a decir públicamente, ni siquiera un integrante su partido, que seis meses no son suficientes para resolver los problemas que la ciudad no ha resuelto en años.

En estos casos, las mujeres renuncian al logro de su ambición personal (uno de los ingredientes del quehacer político), en nombre del bien del partido, del bien del “colectivo”. Cuando hay que prescindir de alguien, si hay que sacrificar a alguien, esas son las mujeres que en todo caso siempre han sido más “seguidoras” que “lideresas”. La exclusión de las mujeres de la política no se diferencia en partidos de izquierda o de derecha. Ninguno de los dos espectros ofrece un escenario propicio para la ambición de las mujeres, porque lo que es “legítimo y natural” es que sean los varones los que hacen política, ellos no renuncian ni se sacrifican, ellos son políticos. Nosotras, somos prescindibles.


Bombón

La lucha será feminista, o no será…

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Eso gritaron las mujeres en la reciente movilización del M-15 en Bogotá. Esta iniciativa de la sociedad civil española que ha invitado a tomarse las plazas públicas, ha tenido lugar también en las diferentes embajadas de España en el mundo. Con diferentes consignas, este movimiento de sectores de la sociedad civil española ha querido expresar su hastío por la falta de una democracia real o por lo menos, más cercana a su realidad. Podría decirse que como muchas de las manifestaciones sociales, tiene un trasfondo legítimo: inconformidad, agotamiento y necesidad de expresarle a gritos a la elite que algo pasa y hay que actuar; que la crisis por la que atraviesan no es solo una cuestión de números, que la ciudadanía no es una mercancía y que la protección de los derechos es un asunto de primer orden. Tal como muchas marchas de una sociedad tan activa como la colombiana, o como muchas otras de los pueblos indígenas, o las más recientes en el medio oriente, ahí estuvieron este grupo de españoles y españolas, en plantón, con carteles y marcadores, pero había una diferencia….

Era una consigna particular, a modo de advertencia: “La lucha será feminista o no será”. Con firmeza este cartel, se sostenía como todos los demás, esos que mandaban a “Zapatero a hacer zapatos”, o los que exigían “menos recortes sociales y más recortes militares”. No creo en una sociedad modelo, pero comparto con este grupo de personas que en efecto, las luchas por una sociedad justa, libre e igualitaria se dan completas, o mejor no se dan. Este grupo no hablaba primero de “lo urgente” y luego de “lo importante”; no estaban pidiendo pan, pensando que los derechos vendrían por añadidura… Me da gusto ver la trascendencia del feminismo que nos ha enseñado que nuestras luchas son por un mundo más igualitario y con derechos, es decir, por un mundo mejor del que nos beneficiamos todas y todos.

Burbuja